John y Yaroslav se conocieron hace 22 años en DC, cuando Yaroslav, quien nació en Rusia, participó en un programa de intercambio cultural. Se enamoraron y finalmente, John, nacido en Nueva York, se mudó a Rusia. En el 2002, decidieron que querían vivir en los Estados Unidos; el proceso resultó difícil para Yaroslav porque en ese momento John no podía apadrinarlo porque el matrimonio entre personas del mismo sexo no era legal. Finalmente, Yaroslav tuvo que volver a la escuela y finalmente encontró una compañía que le patrocinó una visa de trabajo. Una vez que el matrimonio del mismo sexo fue legalizado en 2013, se casaron decidiendo formar una familia rápidamente y con la ayuda de una madre sustituta tuvieron gemelos fraternos. Hoy, con casi dos años, Claire y Violet forman parte del programa de educación preescolar de CentroNía.

Claire y Violet han estado en CentroNía durante seis meses. John y Yaroslav están muy contentos de ver el aprendizaje acelerado de sus hijas y su crecimiento en el entorno de aprendizaje temprano de CentroNia.

“Todas las personas en CentroNía son acogedores y tolerantes”, dice Yaroslav. “Desde Moma, el amado guardia de seguridad, hasta las recepcionistas y los maestros, todos nos hacen sentir cómodos. Queremos que nuestras hijas vengan aquí hasta donde puedan “, expresa John.

John, Yaroslav, Claire y Violet posan con Santa durante la temporada navideña del año pasado.

John y Yaroslav no son los únicos que están felices de estar en CentroNía; sus hijas Claire y Violet se han adaptado muy bien. Al principio recuerdan a sus hijas llorando mucho cada vez que las dejaban en la escuela, ahora tienen un problema muy diferente: ¡sus hijas quieren quedarse en la escuela en vez de volver a casa! Si bien esta nueva independencia hace que Yaroslav esté un poco triste, es reconfortante ver que Claire y Violet están seguras, felices, cómodas y verdaderamente amadas en CentroNía. Recuerdan una vez que su hija se enfermó y fue llevada al hospital, su maestra, Gildy, se tomó el tiempo un sábado para contactarse con ellos y asegurarse de que estaba mejor. Esta calidad de atención es lo que John y Yaroslav han encontrado en CentroNía.

CentroNía brinda mucho más que amor, John y Yaroslav también han sido testigos de avances en su desarrollo. Antes de comenzar el programa, no estaban hablando. ¡Ahora están empezando a hablar e incluso algunas palabras en español! La maestra Gildy también ha estado trabajando en sus habilidades motoras finas, ahora les encanta dibujar y hacer arte. Claire y Violet también están aprendiendo a expresar sus emociones de felicidad, enojo y sorpresa. Les encanta cuando sus padres leen el libro sobre las emociones.

A medida que sus hijas siguen creciendo, John y Yaroslav quieren encontrar una escuela bilingüe donde sus hijas puedan continuar aprendiendo español. Para ellos, el español es un idioma muy importante para aprender en los Estados Unidos y creen que esto será útil para Claire y Violet más adelante en la vida. Los estudios muestran que hay muchos beneficios para el bilingüismo / multilingüismo, por lo que en casa tratan de hablar ruso mientras sus hijas aprenden español e inglés en la escuela.

CentroNía es diversa y John y Yaroslav están felices de ser parte de una comunidad que acoge a su familia y valora todas las culturas. Si bien desean que CentroNía se extienda más allá de la educación preescolar, su esperanza es crear relaciones duraderas con los padres y el personal que conocen mientras Claire y Violet continúan aprendiendo y creciendo.