“Bienvenidos súper científicos” exclama Elizabeth Bruce mientras los estudiantes de su próxima clase entran al aula. Una mesa a un lado del aula está llena materiales: batas de laboratorio, perritos de peluche, hisopos y mucho más. Esta escena es muy común en el aula de Elizabeth. Ella no es una maestra común, su pasión por las artes la ha llevado a combinar el teatro y la actuación para impactar la vida de los más pequeñitos.

En la lección de hoy, todos los niños en el salón son doctores encargados de arreglar el huesito quebrado del perrito. Al inicio de la lección ellos se sientan en un círculo y practican un calentamiento físico y verbal, mientras escogen su vestimenta imaginaria que le gustaría traer a su próximo viaje. Las respuestas de los niños varían. Alguien menciona una patineta, una galleta, dinero –no hay respuestas equivocadas.

Cuando apenas han logrado ponerse cómodos, los niños reciben una llamada desesperada de un veterinario – hay un perrito lastimado y solamente ellos pueden ayudar. Todos corren a la mesa y se ponen sus batas de laboratorio, listos para salvar el perrito. Los jóvenes veterinarios realizan un proceso detallado examinando el cuerpo del perrito, realizan un examen de rayos-x y cuidadosamente los leen. Deciden ponerle un yeso y mientras cantas los cansados perritos se van a dormir. Poco tiempo después realizan otros rayos-x y se aseguran de que el perrito este totalmente sano. Lo que estos pequeños aprendices han experimentado es una lección del proyecto viaje teatral liderado por Elizabeth Bruce e implementado en los salones de Pre-K en CentroNía.

El proyecto viaje teatral combina la creatividad y la imaginación del drama con conceptos y métodos científicos. El poder pensar creativamente y entender conceptos como de Ciencias, Tecnología, Ingeniería, y Matemáticas, los cuales son cruciales en nuestros salones de clases a su edad es muy valioso. Cada clase dura media hora y envuelve diferentes situaciones científicas que los niños tienen que resolver. Los niños se ponen en los zapatos de un científico y en su propia manera deben resolver el problema. Elizabeth crea disfraces para que los niños puedan emergerse completamente en cada situación ya sea como doctores o científicos. Algunos ejemplos de los escenarios incluyen: Curando al peluchito enfermito, El volcán, El ciclo del agua, y Por qué las hojas cambian de color.

Además de ser un proyecto divertido e interactivo, es una herramienta que les enseña habilidades importantes a los más pequeños. La clase realiza divertidos calentamientos vocales para mejorar la articulación y aprender nuevas palabras. Resolver problemas durante diferentes situaciones desarrolla habilidades de pensamiento crítico como el razonamiento, la predicción y el análisis. Los niños también desarrollan habilidades motoras durante estas clases, también practican actividades físicas divertidas.

Elizabeth es un recurso valioso para CentroNía y su proyecto innovador de los viajes teatrales es un paso impresionante en su carrera. Elizabeth va más allá de su rol como educadora y su amor por las artes se nota en su pasión y arduo trabajo infundido en este proyecto. Ella siempre fomenta la creatividad en la comunidad de CentroNía. Estamos muy emocionados por la siguiente fase de este proyecto, ya que Elizabeth se está preparando para publicar su libro de juego enfocado en el viaje teatral – un recurso para educadores de educación temprana y padres interesados en replicar el proyecto con sus pequeñitos. Esta fase es con el apoyo de la Fundación Educacional Dressman.


Originalmente publicado en: The DC Commission for the Arts and Humanities Art202 blog.