El programa de tutoría de CentroNía depende de voluntarios dedicados a proporcionar enriquecimiento académico a los estudiantes. Los tutores provienen de diferentes sitios incluyendo estudiantes de universidades locales, profesionales que trabajan y jubilados recientes. Ellos son asignados a un estudiante durante la sesión y con frecuencia, estas parejas trabajan y crecen juntas a lo largo de varias sesiones. Durante la tutoría, los estudiantes reciben ayuda con las tareas en casa; sin embargo, el programa se centra principalmente en mejorar las habilidades de lectura y comprensión. Este mes nos gustaría compartir la relación especial formada entre la tutora voluntaria, Rose Mary y la estudiante de tercer grado, Ariana, de Capitol City .

En CentroNía los tutores hacen mucho más que ayudar con la tarea. Cada uno aporta su propia y única experiencia al programa de tutoría, y todos ellos comparten la pasión de apoyar a los niños de nuestra comunidad quienes se benefician del apoyo académico y tutoría adicional. En muchos casos, los tutores son emparejados con los niños permaneciendo en pareja durante muchas sesiones; y con el tiempo esto florece en una hermosa relación de apoyo y amor. Uno de estos dúos dinámicos es Rose Mary y Ariana. Rose Mary es originaria de Palm Springs, California y reside en DC desde hace cuatro años. Hoy en día, trabaja como administradora del Centro para el programa Estudios de Seguridad de la Universidad de Georgetown. Ella creció en una comunidad donde miraban a los latinos sólo como aprendices del idioma inglés y desertores de la escuela secundaria. Estos estereotipos fueron usados para predecir su potencial y se dio cuenta de que la atención puesta en su comunidad estaba simplemente enfocada en el déficit. Fue una organización sin fines de lucro similar a CentroNía, la que le mostró que las oportunidades existen. Con esta experiencia en mente, buscó la oportunidad de retribuir a su comunidad y se convirtió en tutora voluntaria en CentroNía.

Tutor1_webeditSegún Catherine, Coordinadora de Alfabetización Familiar de CentroNía, cuando Rose María llegó a su primera sesión en el otoño de 2015, “su conexión con Ariana fue instantánea.” A los 8 años de edad, Ariana es divertida, enérgica y entusiasta. La combinación perfecta para la profesional joven amable, paciente, Rose Mary. En poco tiempo su relación ha crecido de manera excepcional; las pequeñas cosas que ellas hacen son las que desarrollan la confianza y el respeto de ambas. Los primeros diez minutos de tutoría, Ari le cuenta sobre lo que ha hecho con su familia durante la semana y sus planes para el fin de semana. Ellas comparten historias sobre los animales domésticos y hermanos. Hasta ahora, Rose Mary sabe que el animal favorito de Ariana es un koala, que le encanta dibujar, y que es una jugadora profesional de Candyland. Después que pasa la risa, es hora de empezar a trabajar.

“A pesar de que sólo he sido tutora de Ariana desde octubre, la veo como mi hermanita”, dice Rose Mary. “Es una experiencia tan maravillosa trabajar con ella, porque ella trae una energía tan entusiasta al comenzar cada lección. A medida que nuestra relación continúa creciendo espero seguir siendo una consejera en su red de apoyo”.

Durante toda la semana Rose Mary y Ariana esperan con mucho entusiasmo a que llegue su sesión de tutoría el sábado por la mañana. Ya que Ariana completa su tarea con el tutor asignado los días de semana, ellas se enfocan principalmente en mejorar su comprensión de la lectura. Practicando la lectura en voz alta cada fin de semana, la confianza de Ariana ha crecido a medida que trabajan en conjunto para construir sus habilidades de vocabulario y de resolución de problemas. Rose Mary recuerda una de las sesiones, en particular, donde estaban trabajando en una lección en la que Ariana tenía que identificar los diferentes tipos de textos. El ejemplo era un poema llamado “El búho y el gatito”, Ariana se rió porque dijo que parecía que estaban cantando cuando estaban leyendo en voz alta. Ellas terminaron cantando el poema completo la segunda vez porque le gustó tanto. Momentos como estos fortalecen su relación y trasciende lo que simplemente era tutoría en algo mucho más impactante, Rose Mary se está convirtiendo en un modelo para Ariana. En CentroNía ser tutor es mucho más que ayudar con la tarea, enseñar y jugar juegos; los tutores de CentroNía se convierten en parte de la vida de los estudiantes, y desarrollan relaciones significativas y duraderas. Rose Mary y Ariana están comenzando su historia juntas con un comienzo maravilloso. Si desea convertirse en tutor voluntario de CentroNía, por favor complete nuestra solicitud de voluntario en línea en www.centronia.org o contacte a Alice Sadler, asadler@centronia.org. ¡Gracias